martes, 4 de octubre de 2016

¡Que muera la guerra!


¿Cuál vida es más importante?
¿La tuya o la mía?

¿Cuál hijo es más querido?
¿El tuyo o el mío?

¿Cuál dolor de muerte es más profundo?
¿El de la madre de un solado o de un guerrillero?

Hay una sola pregunta
que me atrevo a contestar:

 ¿Cuál es la única muerte justificable?
La muerte de la guerra